Cinco detenidos por amordazar y robar 102.000 euros a una mujer en La Marina

La Guardia Civil recupera el dinero y las joyas tras una persecución a los atracadores, que huyeron en un coche robado y se estrellaron a la entrada a Santa Pola. Todos lo implicados han ingresado en prisión provisional

La Guardia Civil ha detenido en Santa Pola y en Elche a cinco personas acusadas de un asalto con violencia a una mujer de 68 años vecina de la pedanía ilicitana de La Marina, a la que amordazaron y robaron 102.000 euros tras intimidarla con un cuchillo de cocina. Los arrestos, dos de los cuales fueron realizados por la Policía Local de Santa Pola tras ser alertada por la Guardia Civil, se llevaron a cabo tras una persecución en la que los tres autores materiales se estrellaron en el municipio santapolero con el coche robado que usaron para el asalto. El dinero y las joyas sustraídas fueron recuperadas por la Guardia Civil, por lo que la víctima pudo recuperar sus ahorros.

Las cinco personas arrestadas, entre las que se encuentran los tres presuntos autores materiales del atraco y dos cómplices que facilitaron la información sobre la víctima, han ingresado en prisión provisional tras pasar ayer a disposición del juzgado de Instrucción número 1 de Elche, en funciones de guardia. La Guardia Civil les acusa de delitos de robo con violencia e intimidación, amenazas con arma blanca, lesiones y conducción temeraria mostrando desprecio hacia terceras personas, robo de vehículo y pertenencia a grupo criminal.

Los investigadores del Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Santa Pola mantienen abiertas las pesquisas para aclarar si los implicados están relacionados con asaltos similares en viviendas y comercios que están pendientes de esclarecerse.

La operación se llevó a cabo el pasado viernes tras cometerse el asalto en una vivienda de la pedanía ilicitana de La Marina, donde reside una mujer de 68 años. Tres asaltantes accedieron a la vivienda de forma sorpresiva y arrojaron a la mujer sobre una cama, donde le apretaron con un cuchillo de grandes dimensiones sobre la cara y la amordazaron durante los diez o quince minutos que duró el asalto.

Los ladrones no necesitaron preguntarle a la mujer dónde guardaba su dinero. Fueron directamente al lugar donde guardaba el dinero, 102.000 euros, y las joyas. Una vez lograron el botín se dieron a la fuga pero al salir fueron vistos por un testigo que también pudo escuchar a una mujer que pedía auxilio.

La Guardia Civil fue alertada del asalto y recibió los datos sobre el coche usado por los asaltantes. Una patrulla de la Benemérita que acudía a la emergencia se cruzó con el coche sospechoso en la carretera N-332 y tras cambiar de sentido y activar las señales para darles el alto reaccionaron aumentando la velocidad para tratar de huir.

Durante unos minutos pusieron en grave peligro la vida de los usuarios de la carretera y a la entrada a Santa Pola realizaron un giro muy brusco, por lo que el conductor perdió el control y los tres ocupantes sufrieron un accidente.

Tras estrellarse trataron de huir a pie, pero la patrulla de la Guardia Civil que les perseguía pudo arrestar a uno de ellos y los otros dos fueron apresados por la Policía Local de Santa Pola, que colaboró en el dispositivo tras ser alertada por la Benemérita de la persecución.

Además de realizar las detenciones la Guardia Civil recuperó todo el botín sustraído: 102.000 euros en billetes de diferente valor y gran cantidad de joyas de oro. Los arrestados, un ecuatoriano de 24 años, un colombiano de 30 y un español de 32, fueron trasladados al cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola, donde el Equipo de Policía Judicial instruyó las diligencias y continuó con las pesquisas ante las sospechas de que hubieran planificado el asalto con alguna persona que sabía que la mujer guardaba esa elevada cantidad de dinero.

Así, las pesquisas se centraron en personas del entorno donde vive la víctima, sobre todo gente que la ayudara en las tareas del hogar o conociera sus costumbres. De este modo la Guardia Civil logró identificar a una pareja española residente en La Marina con la que la víctima tenía una cierta relación de confianza. Ella, de 37 años, era la que más conocía a la víctima y presumiblemente le comunicó la existencia del dinero a su pareja y el hombre, de 43 años, presuntamente planeó el robo ejecutado luego por los tres detenidos en Santa Pola tras la persecución.

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agosto 13, 2019

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